LA PROTECCIÓN, CONTROL Y PRESERVACIÓN DEL ESPACIO AÉREO

Mayor de Aviación P.A. DEM Héctor Rogelio Dorath Martínez

INTRODUCCIÓN

Sin duda, en nuestro entorno regional y especialmente en el marco de nuestra realidad el poder llegar a ejercitar programas para defender todo lo que representa nuestro espacio aéreo, resultaría problemático y oneroso, debido a lo sofisticado y sumamente complejo que son toda la gama de recursos, sistemas y medios que los integran, pero la realidad inminente de su establecimiento podría conllevar a planificar en un futuro inmediato y de corto plazo su desarrollo e implementación.

Tomando en cuenta este postulado, el presente artículo tiene por objeto, establecer una visión acerca de la importancia que tienen en la actualidad los sistemas de armas de defensa aérea, en el marco y desarrollo de las guerras modernas, considerando que todos los avances tecnológicos, alcanzados en las últimas décadas, ponen de manifiesto que en el futuro, las guerras serán libradas fundamentalmente por botones y mecanismos automatizados pensantes.

EL EJERCICIO DE LA DEFENSA DEL ESPACIO AÉREO

La responsabilidad primordial que tienen todas las naciones del mundo con la preservación y control de su espacio aéreo se basa fundamentalmente en el principio de soberanía absoluta. Este principio últimamente ha sido cuestionado considerablemente, debido al desarrollo acelerado de la alta tecnología especialmente a la "aeroespacial" desarrollada por las naciones del primer mundo. Existiendo a su vez, un vacío respecto a su seguridad y privacidad para sí mismos y para la mayoría de todos los Estados en vías de desarrollo, por lo que debemos tomar en cuenta que el desarrollo tecnológico de las capacidades que pueda poseer un determinado país para preservar y mantener su existencia, tendrá que estar fundamentado principalmente en el uso adecuado que éste le asigne a todos sus medios y recursos de defensa con que cuenta, para mantener y ejercer una adecuada seguridad de todo su territorio y espacio aéreo nacional.

 

Al tomar en consideración esta reflexión como marco de referencia, vemos que el desarrollo tecnológico de vanguardia, ha proyectado cambios significativos y de una forma bastante acelerada en las modalidades y conceptos doctrinarios de las guerras modernas, fortaleciendo lógicamente los conceptos de Movilidad, Rapidez, y Sorpresa, principios fundamentales que complementan los ideales del instrumento bélico para alcanzar todos los objetivos impuestos en su

planificación estratégica.

Al establecer estas consideraciones, para el logro, desarrollo y fortalecimiento de nuevas capacidades, y poder llegar a establecer una adecuada y efectiva defensa de todos los intereses nacionales, debemos considerar la planificación y desarrollo de un sistema, que permita al Estado contar con una capacidad de Alerta Temprana, que sea capaz principalmente de efectuar un rol disuasivo o finalmente de tener capacidad para enfrentar, combatir o destruir cualquier amenaza potencial aérea proveniente del entorno estratégico regional que vulnere nuestra soberanía territorial, poniendo en un grave peligro paralelamente nuestra seguridad nacional.

LA PRESERVACIÓN Y CONSERVACIÓN DE EL ESPACIO AÉREO

En síntesis, este concepto, constituye un elemento importante en la existencia y conservación de todos los Estados; por lo tanto, el desarrollo y establecimiento de una capacidad de defensa aérea, permite mantener disuasivamente un balance estratégico de fuerzas en la región, lo que por consiguiente coadyuva al logro de la estabilidad y el desarrollo normal de todas sus actividades, en un marco de una verdadera armonía en el concierto de todas las naciones del área.

CONCEPCIÓN DEL SISTEMA

Al pensar en un futuro inmediato, la concepción y el fortalecimiento específicamente de los sistemas de armas para el ejercicio del rol de defensa aérea, resultaría en términos costobeneficio, más rentable y menos costoso que si pensáramos invertir en la adquisición o modernización del equipo de vuelo (aviones de combate), con la tecnología de vanguardia, considerando que las cifras para lograrlo podrían alcanzar cantidades astronómicas, lejanas a nuestra realidad nacional. De igual manera, resultaría oneroso si se pensara en el incremento desmesurado de fuerzas de superficie, lo cual únicamente lograría fomentar un crecimiento desbalanceado de los potenciales bélicos regionales, logrando de esa manera llegar a un desequilibrio estratégico en el área, al alterar significativamente los cómputos de potenciales.

Por otro lado, el ejercicio y control de la defensa aérea, es responsabilidad inherente de la Fuerza Aérea lo cual a su vez, representa una forma de cobertura estratégica para toda la Fuerza Armada, considerando que ésta, pudiese en un futuro estar expuesta a un significativo poder aéreo adversario, proporcionando así, la posibilidad de preservación y supervivencia de sus recursos y objetivos estratégicos.

Al mismo tiempo, el desarrollo de esta capacidad permite establecer un obstáculo significativo para cualquier intención de realizar acciones aéreas, no únicamente armadas, sino que también de inteligencia, reconocimiento, patrullaje en penetración, espionaje, narcotráfico, etc. y finalmente cualquier intento de violación del espacio aéreo nacional que pongan en peligro la seguridad del Estado. Esto puede prevenirse mediante una adecuada alerta temprana, proporcionada a través del despliegue estratégico de una red de censores electromagnéticos (radares de vigilancia y tiro), que fortalecen lógicamente la capacidad disuasiva de defensa, permitiendo finalmente la neutralización o destrucción de cualquier amenaza aérea potencial .

Para el desarrollo y funcionamiento de un sistema de defensa aérea, es necesario tomar en cuenta que su concepción debe fortalecer significativamente el Poder Nacional para que permita una adecuada Defensa de sus objetivos Naturales y Estratégicos.

Para ello, en la planificación de desarrollo se debe considerar y evaluar la adquisición de un sistema de armas de defensa aérea que sea capaz de cumplir y satisfacer las expectativas nacionales para el logro de los objetivos. Por tanto, es conveniente que para esta planificación se tomen en cuenta fundamentalmente cinco componentes importantes, los cuales son vitales en toda su estructuración y funcionamiento, por lo tanto:

Se debe considerar primero, Un

Mando y Control, rígidamente centralizado dentro de un Centro de Operaciones Aéreas (COA); paralelamente, una ejecución descentralizada la cual deberá ser efectuada por todas las unidades desplegadas en las zonas y áreas de operación y objetivos fijos y móviles a proteger.

Segundo, que el sistema cuente con Los Medios Aéreos suficientes y adecuados principalmente al rol de intercepción y destrucción de aeronaves en vuelo, considerando para ello equipos de 2 a 4 elementos.

 

Además, los sistemas y Medios Antiaéreos, deberán estar compuestos fundamentalmente por baterías de misiles inteligentes, desplegados en puntos fijos o móviles (portables), más las piezas de artillería antiaérea en los puntos muertos de las áreas o zonas a proteger.

También, los Medios de Alerta Temprana, serán compuestos específicamente por radares de largo alcance tipo 2D, más los observadores terrestres desplegados en todos los puntos ciegos de sus áreas

Por último y como complemento estarán los Medios de Control, compuestos por radares tácticos 3D capaces de realizar intercepciones y participar en la recuperación de los aviones.

En síntesis, estos son básicamente los

componentes necesarios para que el sistema de defensa aérea pueda cumplir con los siguientes objetivos:

1. Proporcionar la alerta temprana mediante una detección anticipada de los medios aéreos agresores en contra de los objetivos fijos o móviles a proteger.

2. Establecer una identificación y evaluación adecuada de la Amenaza en tiempo real que nos permita determinar anticipadamente el tipo y cantidad de armas a ser empleadas.

3. Proporcionar una adecuada información de inteligencia que permita asignar la cantidad de aeronaves y configuraciones a usar.

4,. Finalmente, contribuir a la destrucción de los blancos (aviones) en el aire mediante la intercepción o en combinación con el poder de fuego de la defensa antiaérea.

 

La complejidad de estas funciones va a depender de ciertos factores que tienen que ser considerados como fundamentos básicos en la planificación del sistema de defensa aérea, por lo que se tiene que considerar para esta evaluación ciertas características generales considerando primeramente su Autosuficiencia, es decir, que el sistema debe disponer de todos los medios necesarios para el desarrollo y cumplimiento de la misión asignada, seguido de la Rapidez, o capacidad de respuesta para evitar la sorpresa del adversario, es decir, que para obtener esta condición es indispensable una integración adecuada en forma armónica de todos sus componentes; además, la Confiabilidad del sistema va a depender de la cantidad y calidad de los equipos seleccionados, así como también del flujo de los recursos logísticos que demanden sus compones.

También, se debe considerar las condiciones existentes que permitan el desarrollo de la Flexibilidad en el empleo de todos estos recursos, ya que por la dificultad de las características de las configuraciones morfológicas en nuestro territorio este recurso es indispensable para que finalmente permita la Supervivencia del sistema por cuanto además, de ser una de las medidas pasivas de seguridad, proporciona una contra medida de inteligencia.

CONCLUSIÓN

Tomando en cuenta todas las experiencias sufridas en el desarrollo histórico de los recientes conflictos bélicos a nivel mundial, vemos que el poder aéreo ha sido fundamentalmente decisivo para lograr, con un menor costo de vidas humanas, los objetivos trazados.

Al considerar nuestro entorno y si especialmente nos remontamos a la década pasada, donde por falta de una capacidad de este tipo, el flujo logístico y de apoyo que tuvo la subversión no pudo ser interceptado aún tratándose simplemente de avionetas o lanchas relativamente lentas, mucho menos podríamos enfrentarnos a capacidades supersónicas.

Por lo tanto, debemos considerar en el futuro y a un mediano plazo, un desarrollo en materia defensiva que permita lograr un fortalecimiento de todas las capacidades de defensa aérea para permitir la perpetuidad del Estado en el tiempo, considerando que esta capacidad le provee de un elemento disuasivo fundamental para el logro de sus objetivos.

Este proyecto, deberá ser planificado

La capacidad de destrucción de blancos en el aire es un elemento importante en la conservación del espacio aéreo.

 

y concebido de acuerdo a las necesidades prioritarias de tal manera que de una forma escalonada sean adquiridos los sistemas para lograr con su sumatoria, a un mediano plazo el establecimiento de ellos, permitiendo así fortalecer el poder de la Nación con un instrumento disuasivo que le permita lograr una estabilidad regional para su desarrollo nacional

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